24.11.06
Love Generation- Bob Sinclar
22.11.06
La vida en un zapato (I)

JOSÉ DOMINGO GUARIGLIA
En la planta alta del edificio Petit Palace, ubicado en la urbanización Los Caobos, decenas de periódicos y libros se acumulan sobre los muebles de una amplia sala. Las persianas, siempre cerradas, crean la sensación de una cueva, la del artista de voz ronca que desde hace casi 42 años llena a diario las páginas del diario El Nacional con sus caricaturas: Pedro León Zapata.
Viste informal, con una camisa azul y jeans, y su actitud es seria y relajada. Su parpadeo característico se presenta esta vez con mayor regularidad, debido al derrame de esclerótica de su ojo izquierdo, el cual lo obliga al uso constante de colirios, sin afectar su trabajo como pintor y caricaturista.
Su esposa, Mara Comerlati, recibe a los periodistas y artistas que visitan todos los días su casa. Siempre va acompañada por dos perros, uno negro y otro marrón con manchas blancas. En la sala, tres gatos aparecen con frecuencia para dar fe de su presencia. Las paredes de la sala exhiben cuadros de Zapata, pero también de otros artistas de la talla de Jesús Soto, Antonio Lazo, Jacobo Borges y Carlos Cruz-Diez.
En uno de los cuadros de Zapata, un gato aparece en las piernas de Juan Vicente Gómez. La figura del dictador andino marcó a Zapata, hombre tachirense, hijo de militar, y nacido en 1929, en pleno apogeo de la dictadura gomecista.
El arte como oficio
Sus primeros pasos en la pintura los dio en el periódico mural de la escuela República de Chile. A los dieciséis años ingresó a la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas. Ésos serían los comienzos de un artista que está próximo a cumplir 78 años, que comenzó su sección de caricaturas Los Zapatazos en 1965, y cuyas influencias se remontan a Van Gogh y el arte mexicano. “Cuando viajé a México en 1947 conocí a Siqueiros y a Orozco. Diego Rivera me influenció mucho por su obra y sus palabras”.
—¿En usted predomina la faceta de pintor o la de caricaturista?
—Con el tiempo, la condición de caricaturista ha ido ganando terreno dentro de mí. Ante los demás, desde el primer momento, la condición de caricaturista venció a la de pintor.
—¿La inteligencia y el humorismo van de la mano?
—Son la misma cosa. El humorismo es inteligencia pura, no es conocimiento ni ciencia.
—¿Qué cosas le dan risa?
—Muy pocas. El humor no es necesariamente risa. El humor es la forma más franca y directa de enfrentar la realidad, no de huir de ella.
—¿A qué le huye usted?
—A casi nada, aunque la mediocridad es una cosa de la cual no podemos dejar de huir.
La vida en un zapato (II)

Todas las mañanas, Pedro León Zapata, ganador del Premio Nacional de Periodismo en 1967 y del Premio Nacional de Artes Plásticas en 1980, dibuja en el estudio del piso superior de su casa, con tinta china, lápiz y aguada. Las caricaturas las envía al periódico por correo electrónico. Sus temas surgen de la cotidianidad. “Se crea una especie de atmósfera que tiene que ver con lo que el país está viviendo. A veces la caricatura no surge exactamente de la noticia, sino de la afinidad que tengo con la gente”.
Sus altercados con los presidentes Carlos Andrés Pérez y Hugo Chávez lo convirtieron en una figura recurrente en los medios de comunicación. El primero, aunque cumplió con el deber de entregarle la Orden Andrés Bello, no lo hizo con beneplácito. Chávez, por su parte, insinuó en su programa Aló Presidente del 20 de octubre de 2000, que Zapata recibía instrucciones de El Nacional sobre la línea editorial que debían seguir sus caricaturas.
La ideología castrense que instauró Gómez, y que hoy encuentra espacio en las filas del Gobierno, le produce rechazo. “Sería una excepción que los militares puedan producir un gobierno positivo”, afirma.
—Si tuviera que elegir entre CAP y Chávez, ¿por cuál se inclinaría?
—Uno de los dos es militar, y yo en los militares tengo desconfianza. Entre un gobierno militar y uno civil, prefiero un gobierno civil. El civil es modificable; el militar, no.
El hombre y su cotidianidad
Pedro León Zapata comparte su vida con la periodista Mara Comerlati, con quien tuvo dos hijos. El mayor estudia Medicina, mientras que la menor estudia Psicología y está próxima a graduarse.
Antes de conocer a Comerlati, Pedro Léon Zapata se casó con una mexicana, con la cual tuvo tres hijos. Uno de ellos comparte la residencia con su padre y su madrastra.
—¿Cómo conoció a su esposa?
—Mara era periodista de El Nacional. Trabajaba en la página de artes, que quedaba al lado de la de opinión, donde yo iba. Nos conocimos y nos frecuentamos cada vez más.
—¿Quién fue la primera persona que usted amó?
—Mi primer amor estudiaba conmigo en México. Ahora, desde la infancia, uno tiene amores que son secretos o que le inventan a uno.
Durante la entrevista, el teléfono repicó tres veces. Las llamadas tenían como objeto discutir aspectos técnicos de los múltiples proyectos que el artista lleva a cabo. Cada vez que el caricaturista atendía, los gatos aprovechaban para saltar sobre los libros, lamer las hojas que se esparcían sobre la mesa y arañar el mueble de cuero negro, deteriorado por la acción de las uñas de los felinos.
—¿De dónde surge su pasión por los animales?
—Esa pasión es de Mara. Los gatos son una presencia y lo ideal para mí es trabajar sin la presencia de nadie.
—¿Cuál es la parte de su casa que más se parece a usted?
—La parte más desordenada. Mi casa está tomada por mí mismo. Me voy arrinconando con las cosas que voy trayendo y que pinto.
El caricaturista del diario El Mundo, Eduardo Sanabria, también conocido como “Edo”, se sentó en uno de los seis sillones de la sala. Ante su llegada, Mara Comerlati corrió a la cocina para preparar café. Cinco minutos después regresó entusiasmada con las imágenes televisivas de la concentración del candidato Manuel Rosales en el Estado Sucre.
—¿Qué piensa hacer el 3 de diciembre?
—Algo muy original; voy a votar.
16.11.06
¿Quién soy?

Los seres humanos somos muy complejos, pero en cierta forma nuestros gustos, nuestra profesión y la forma como vemos el mundo determinan nuestra personalidad.
Por esta razón, quise preparar y responder un cuestionario, de forma tal que los lectores de Equilibrio Radical podrán obtener mayor información acerca de mí y de los aspectos que me impulsan a la creación de este blog sobre arte, cine y música.
-Vivir vale la pena porque: para algo estamos en este mundo. Hay que aprovechar cada segundo y aprender. Ésa es la clave de todo.
-Soy adicto a: la buena música, la buena comida, las películas que permiten reflexionar y sacar conclusiones sobre algún aspecto de la vida, Internet.
-Cantantes preferidos: Laura Pausini, Nek, James Blunt, Tiziano Ferro, Green Day, Coldplay, Miranda.
-Canción que más me inspira: Como si no nos hubiéramos amado de Laura Pausini, The Scientist de Coldplay, Goodbye My Lover de James Blunt
-Películas favoritas: Los Otros, Forrest Gump, Valentín, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Crash
-Lo que me molesta: la hipocresía, el falso orgullo, el egoísmo
-¿Qué considero importante? La filantropía, la familia, los amigos.
-¿Qué me gusta de mi profesión? Pienso que sobre todo es una carrera muy completa y variada. Ser periodista implica una gran responsabilidad y es una profesión necesaria porque la gente necesita estar informada.
-¿Cómo me describo? Diría que soy serio, introvertido y leal.
-¿Qué pienso de la situación actual del país? Me parece sumamente preocupante lo que está ocurriendo y el hecho de que muchas personas todavía no se dan cuenta del peligro que corre el sistema democrático en Venezuela.
Tomé un test acerca de mi personalidad. Según los resultados obtenidos, estoy abierto a nuevas experiencias, soy minucioso, introvertido, antipático y neurótico. ¿Qué les parece?
¡¡Soy O90-C79-E12-A22-N98 en los Cinco Grandes!!
Invito a los lectores que así lo quieran a que llenen este cuestionario con sus respuestas.
Un gran abrazo a todos.
Nuevo vídeo de Laura Pausini: Yo canto
A continuación podrán disfrutar de una versión especial del nuevo vídeo de Laura Pausini. La cantante italiana, ganadora del Grammy, mezcla esta vez de forma magistral el español, el italiano y el francés para presentar un cover del tema "Io canto", escrito e interpretado originalmente por Riccardo Cocciante en la década de los 70.